Las begonias son un género de plantas con numerosas especies
(alrededor de 150 se utilizan en la jardinería), que a su vez pueden dividirse
en tres tipos: anuales, vivaces y tuberosas. Las Begonias vivaces y anuales son
plantas perennifolias ideales para macizos de flores, parterres y arriates sombreados
de los jardines. Menos populares, las begonias tuberosas son magníficas plantas
caducifolias de interior que convienen también para el cultivo en jardines en
terrazas. Valoradas por su abundante floración, su follaje de color verde
brillante y sus reflejos plateados, las begonias pueden ser de muchos colores
brillantes e intensos. Muy floríferas, iluminan jardines, balcones y
apartamentos con sus hermosos tonos de rosa, rojo, amarillo y blanco cuando
llega el verano. Si usted quiere hacer cultivar begonias en interiores, opte
sin dudar por begonias de raíces tuberosas como el híbrido Begonia x cheimantha
o la Begonia hiemalis, que por su forma y tamaño son mucho más adecuadas para
macetas pequeñas. En cambio, para una terraza conviene optar por especies
rastreras, que darán magníficas cascadas de flores colocadas en jardineras
colgantes.
Cuidados y Condiciones Ideales
Luz y Posición: Necesitan luz brillante pero no sol directo durente
todo el año.
Temperatura: Debe oscilar entre los 13 y 20 grados centígrados.
Riego: No les gusta el aire seco, debe regar dejando secar 2,5 cm
entre riegos y disminuir moderadamente a medida que crece la frecuencia de
riegos.
Abonado: Aplicar fertilizante líquido estándar cada dos semanas.
Cuidado Estacional: En invierno requiere de poco riego y se deben
sacar las hojas muertas para evitar la aparición de hongos.
Tierra: Utilizar tierra liviana con mayor proporción de turba para
lograr sustrato poroso y liviano.
